El carburo de silicio (abreviado SiC) es un material cerámico avanzado que presenta una resistencia, dureza, ligereza y resistencia química excepcionales, cualidades ideales para boquillas de pulverización que deben soportar condiciones de desgaste por erosión/abrasión/fricción en boquillas de pulverización, boquillas de granallado o componentes de ciclones.
Estas boquillas de última generación están fabricadas para resistir la corrosión de ácidos y productos químicos, lo que ahorra a las empresas tiempo y dinero a largo plazo. Además, su construcción más ligera las hace mucho más fáciles de instalar o sustituir que sus homólogas de acero inoxidable y tungsteno.
Resistencia a altas temperaturas
La capacidad de las boquillas de carburo de silicio para soportar temperaturas extremas las convierte en una opción excelente para aplicaciones con metales fundidos u otros entornos de alta temperatura. Además, estas herramientas de precisión también pueden ayudar a suministrar materiales abrasivos con precisión y exactitud, reduciendo los residuos y el retrabajo hasta en 40%.
El carburo de silicio sinterizado (SIC), una alternativa cerámica ideal a las boquillas de chorreado de carburo de tungsteno, ofrece una mayor resistencia al desgaste y a la corrosión, así como un menor tiempo de inactividad al permitir a los usuarios pulverizar o chorrear durante periodos prolongados. Además, su durabilidad permite un mayor tiempo de proyección y chorreado. Además, a diferencia del carburo de tungsteno, produce menos emisiones atmosféricas y polvo durante su funcionamiento.
El SIC sinterizado se utiliza ampliamente en hornos de bajo consumo diseñados para el tratamiento térmico de cerámica, porcelana, porcelana eléctrica, metalurgia y acero, equipos de generación de energía, así como en piezas estructurales de formas especiales con una resistencia superior a altas temperaturas, resistencia a la oxidación resistencia a la corrosión resistencia al choque térmico que permite tolerar temperaturas de hasta 1800degC sin dañar su integridad. Además, también puede encontrarse en intercambiadores de calor de carcasa y tubos rodillos tubería de aire frío boquilla del quemador tubos de protección del termopar intercambiadores de calor de carcasa y tubos rodillos rodillos rodillos tubería de aire frío tubería de aire frío tubería de aire frío boquilla del quemador tubos de protección del termopar y muchas piezas estructurales de formas especiales que le permiten cumplir este objetivo con facilidad.
Resistencia química
Las boquillas de carburo de silicio ofrecen un rendimiento industrial excepcional. Capaces de soportar altas temperaturas de funcionamiento, resistir la corrosión y la oxidación y atomizar líquidos o gases con precisión, también permiten ajustes de presión más altos.
El carburo de silicio aglomerado por reacción es un material ideal para fabricar toberas debido a su resistencia superior, dureza y resistencia a la abrasión. Se utiliza desde hace tiempo en productos cerámicos industriales como vigas, rodillos, tubos de aire de refrigeración, tubos de protección de pares térmicos, tubos de medición de temperatura, boquillas de quemadores y piezas estructurales de formas especiales.
Las boquillas de carburo de silicio sinterizado son una opción cada vez más popular para las boquillas de chorreado debido a su mayor resistencia al desgaste y la corrosión y a su menor peso que las de carburo de tungsteno, lo que facilita su manejo por parte de los operarios. Su bajo índice de dilatación térmica y sus propiedades de resistencia a los ácidos también las convierten en un material adecuado para componentes de semiconductores; además, su larga vida útil se traduce en menores costes de sustitución y tiempos de inactividad para los operarios.
Ligero
Las boquillas de carburo de silicio son ligeras, lo que las convierte en la opción ideal para dosificar materiales abrasivos en aplicaciones de alta presión. Además, su excepcional resistencia a la corrosión y al desgaste significa que sobrevivirán a otras boquillas de aleaciones metálicas como el acero inoxidable.
La resistencia a temperaturas extremas hace que estos materiales sean especialmente útiles en aplicaciones que requieren una elevada producción de calor, como hornos y determinadas calderas. Además, también son muy duraderos frente a niveles extremos de abrasión.
Las boquillas de carburo de silicio para quemadores presentan una excelente conductividad térmica, lo que contribuye a mejorar la eficacia de la combustión y la generación de calor en los hornos industriales. Además, su inercia química significa que pueden utilizarse con seguridad con cualquier variedad de combustible sin riesgo de daños o degradación. Optar por boquillas de carburo de silicio en lugar de las tradicionales metálicas puede ayudar a las empresas a ahorrar tanto en consumo de energía como en costes de mantenimiento, así como a reducir los niveles de emisiones y mejorar la seguridad medioambiental; todo ello se traduce en importantes ahorros a lo largo del tiempo.
Durabilidad
Las boquillas de carburo de silicio presentan una resistencia excepcional al desgaste y la corrosión, lo que las convierte en la opción ideal para aplicaciones de procesamiento químico. Además, sus costes de mantenimiento y sus credenciales de seguridad medioambiental las hacen rentables en comparación con las boquillas de aleaciones metálicas, lo que ayuda a reducir el tiempo de inactividad y el consumo de energía en las plantas.
Estas boquillas se presentan en diversas formas para responder a distintas situaciones de trabajo, como formas rectas, angulares y cónicas. Además, se fabrica un surtido de tamaños que garantiza encontrar la solución óptima para cada aplicación, proporcionando un alto rendimiento y longevidad de uso.
Las boquillas de carburo de silicio constan de un tubo interior 1 con extremo de entrada en forma de embudo y un cilindro exterior 2 que lo envuelve, unidos entre sí por un cilindro exterior 3. Pueden fabricarse fresando material base de grafito en forma de varilla y recubriéndolo con SiC mediante revestimiento químico en fase de vapor; esto da lugar a la formación de una película policristalina del grosor deseado.